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jueves, 13 de febrero de 2014

DULCES DE SAN VALENTÍN FÁCILES

¡Hola!
Lo primero, decir que esta entrada es sólo un "pasatiempo" porque estoy recluida en casa con mi peque malita y me he entretenido haciendo galletas con forma de corazón aprovechando que mañana es SAN VALENTÍN.
He hecho galletas de mantequilla con la receta básica añadiendo como toque diferente esencia de princesa de la marca LorAnn. Las he cortado con el cortador con forma de corazón y las he horneado unos 12-13 minutos a 180 grados. Y luego las he decorado con chocolate, fondant, sprinkles, lacasitos, etc...
 Como tenía una bolsa de nubes he aprovechado el chocolate que me había sobrado y primero los he pinchado con un palillo de brocheta a modo de piruleta y los he ido bañando en chocolate y decorado. Es entretenido, pero lo peor no es la elaboración, sino recoger el desastre de la cocina!! Es lo que más palo me da...Por cierto, desde el iPad no puedo crear enlaces que yo sepa, pero tenéis todas las recetas y los pasos a seguir para pegar fondant en este blog. Espero que os guste, ha quedado muy vistoso y cursi a tope!
Éstas para mi cuqui
 Un beso San Valentiniano!


martes, 26 de noviembre de 2013

CUPCAKES DE ALMENDRAS Y COBERTURA DE MASCARPONE CON DULCE DE LECHE PASO A PASO, ¡YEAH!


¡Hola!
Voy a explicaros una receta muy dulce de Marcela Capó que me encanta. Sí, ya sé, el título es interminable, pero es que lo de la cobertura es de cosecha propia, o sea, que en realidad no es tan largo. Y la receta tampoco, no os asustéis.
Para unas 12 unidades (eso es lo que dice el libro, pero a mí siempre me salen más), necesitamos:
  • 200 ml de crema de leche (o lo que es lo mismo, nata líquida)
  • 200 gr de azúcar normal y corriente
  • 2 huevos grandes, o sea, XL
  • 400 gr de harina con levadura
  • 80 ml de leche
  • 100 gr de almendras picadas (bueno, aquí patiné, porque yo puse almendra molida, la que tenía, vamos...)
Precalentamos el horno a 180º.
Batimos la crema de leche y el azúcar hasta que coja medio punto (no sé lo que quiere decir medio punto, pero entiendo que es que no está batido del todo, pero ¿cómo se sabe si está batido del todo? pues no lo sé, supongo que se verá cuando estén los dos ingredientes bien integrados). Agregamos los huevos, la harina tamizada y la leche y mezclar bien. Incorporamos las almendras "picadas"y volvemos a mezclar.
No, no lleva mantequilla. Ni aceite. No está mal, ¿no?
Rellenamos las cápsulas con la cuchara de los helados hasta máximo 3/4 partes de la cápsula y horneamos 40 minutos a 180º. A mí se me hacen en menos de 40 minutos, pero eso ya depende del horno de cada una...

Mientras podemos hacer la cobertura, ¿no? Hay que aprovechar el tiempo, que no nos sobra.
Bueno, ahora prepararos porque vamos a preparar la crema más requetebuenísima del mundo mundial, mascarpone+dulce de leche, aaaaaahhhhh, ya babeo...
Para ello necesitamos:
  • 250 gr de queso mascarpone
  • 200 gr de azúcar lustre
  • 2 cucharadas soperas (y generosas) de dulce de leche ( a mí el Chimbote ya me va bien)
Batimos 1 minuto a velocidad baja el queso frío (si vuestra máquina es vuestro brazo intentar no cansaros mucho, porque aún os queda lo peor). Añadimos el azúcar glass tamizado y seguir batiendo, esta vez con más ahínco. Añadimos el dulce de leche y terminamos de batir hasta que nos quede una crema espesa.
 Sacamos los muffins del horno y dejamos enfriar en una rejilla o donde pillemos.
















Vale, ya lo tenemos. ¿Os apetece liaros un poco más? Pues rellenamos con la crema, que para eso está. Con un descorazonador hacemos un agujerito en medio de los muffins y luego rellenamos con cuidado con un biberón, jeringuilla, cucharita, lo que tengáis que os vaya bien.
 Ok, pues ahora las cubrimos con la crema sobrante, con el biberón mismo, como os vaya bien. Con manga no, porque la crema no es lo bastante espesa y se desparramaría todo.
Yo teñí un poco de relleno en color rosa palo, para darle un toque en la copa; lo hice con el biberón. Decoramos con sprinkles si queremos (porque la verdad, no le hace falta porque de sabor van sobrados) y listo.
relleno de mascarpone con dulce de lecheeeeeee
Ya sé que no hago muchas entradas, pero es que mi ordenador va fatal de los fatales, y para hacer un post necesito 2h porque esto se cuelga cada dos por tres, las fotos no las veo cuando las cuelgo porque no tengo espacio en la memoria del pc, y encima tengo que etiquetarlas, total, que lo mío tiene mérito.
¡Hasta la próxima!

domingo, 19 de mayo de 2013

CUPCAKES DE FRESA Y CHOCOLATE


¡Hola! ¿Cómo va el domingo?
Mañana fiesta para algunos, ¿no?
La semana pasada me pasé por la tienda de CUPCAKES A DIARIO http://www.cupcakesadiario.com/ que está en mi pueblo y compré algunas cosillas que me hacían falta como boquillas, cortapastas y mangas pasteleras.

¡Bien! me dije, ya puedo ponerme manos a la obra y empezar a hornear cupcakes, mis favoritos. No es que no me gusten los pasteles, pero prefiero los cups porque son más pequeñitos, más manejables y muy monos.
Antes de nada, quiero deciros que yo soy una principiante y que todo lo que os explico son recetas facilitas y que si yo puedo vosotras podéis, yes, we can!
Para hacerlos elegí una receta de Hanna Miles de su libro 365 recetas para pasteles y galletas, pero la adapté a mi gusto (para variar), porque la original se llama pastelitos de gominolas y yo de gominolas no puse ni una, porque para eso ya hago los pasteles de chuches y quería cambiar de registro.
Vamos con los ingredientes para los cupcakes:
  • 225 gr mantequilla reblandecida sin sal
  • 225gr azúcar blanco
  • 4 huevos grandes batidos
  • 225 gr harina
  • 1 cucharada y media de levadura Royal
  • 3 cucharadas de confitura de fresa
  • 1 cucharada de extracto de vainilla 
Precalentamos el horno a 180 grados durante diez minutos. Digo esto porque a veces precalentamos el horno y nos ponemos  a buscar los ingredientes, luego nos falta alguno, bajamos a la tienda de la esquina, el horno se va recalentando, subimos y nos cruzamos con la vecina, el horno echa humo y luego el bizcocho se quema y no sabemos por qué...En fin, que con diez minutos ya está bien y es mejor programarnos y organizarnos para que no ocurra ningún imprevisto.
Preparamos los moldes y metemos las cápsulas dentro (a mí me salieron 19 unidades).
Cuando lo tengamos TODO preparado cogemos un cuenco y batimos la mantequilla con el azúcar, es súper importante que la mantequilla esté tipo pomada porque sino quedan grumos y la cosa no saldrá bien, prohibido el micro, ya sabéis que hay que dejarla a temperatura ambiente un rato antes. Añadimos los huevos uno a uno y seguimos batiendo (con la batidora eléctrica o con la batidora de varillas y vuestro brazo en acción, ya sabéis). Agregamos la harina tamizada con la levadura, el extracto de vainilla y la confitura (bueno, yo puse mermelada pura y dura, ya me vale) y mezclamos bien hasta que quede una masa homogénea.
Vale, esta es la receta de Hanna, pero en la mía no había mantequilla porque para la cobertura iba a hacer una buttercream y ya era demasiado, así que la sustituí por 200 ml de aceite de oliva y quedó perfecto.
Rellenamos las cápsulas con la mezcla (yo utilizo la cuchara de los helados, una cucharada para cada cápsula, para no rellenar demasiado) sin que ésta sobrepase la mitad o máximo tres cuartos de la cápsula porque si no nos subirá demasiado la masa y no nos interesa.
En algunas me pasé un poco, ¡ups!

Metemos en el horno a 175-180 grados y esperamos 15-20 minutos.

 En la receta original se explicaba que para la cobertura mezcláramos azúcar glass con 3 ó 4 cucharadas de agua y lo extendiéramos por encima de los pastelitos y luego decoráramos con gominolas. Pues yo no lo hice.
Mientras se hornean los cups, podemos preparar nuestra buttercream.
Para ello necesitamos (medidas orientativas):
  • 225 gr de mantequilla blanda
  • 500 gr de azúcar glass
  • 2-3 cucharadas de leche (opcional)
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • Sprinkles para decorar (lacasitos, fideos, perlitas, etc...)
Batimos la mantequilla con el azúcar glass tamizado y si queda muy seco añadimos la leche, si no, no hace falta. Añadimos la esencia y seguimos batiendo hasta obtener una mezcla cremosa.
Como a mí me gusta mucho el chocolate y me salió mucha buttercream, agregué dos cucharadas de cacao en polvo a una parte de la mezcla para hacer cups de dos colores. Lo mismo hice con la masa de los bizcochitos, que algunos los hice de choco añadiendo cacao a la mezcla. Pero no quiero liaros, aunque de todas formas eso sale buenísimo y es fácil de hacer.
 Rica masa chocolateada lista para hornear
Una vez horneados nuestros cupcakes, los dejamos enfriar en la rejilla y mientras cogemos una manga pastelera, metemos la boquilla 1M de Wilton y cortamos justo para que nos salga la punta y un poco más, en la foto lo veréis mejor. Yo para que no se me escapara la mezcla remetí un poquito de plástico de la manga dentro de la boquilla (ver foto, plis, porque es difícil de explicar), cogí un vaso de sidra (sin sidra, claro está) y metí la manga dentro sacando los bordes hacia fuera, o sea, plegados hacia la parte de fuera del vaso (uf, estoy sudando), menos mal que he hecho fotos... Con una espátula, vamos metiendo la buttercream dentro de la manga y retorcemos la parte de arriba (la que está vacía, se entiende) y la agarramos con la mano y presionamos suavemente pero sin dejar de apretar.
 Los de la derecha han subido demasiado, no problem aquí se come todo...
 
 Cubrimos los cups, esta vez desde el centro hacia fuera en el sentido de las agujas del reloj (vale, yo lo hago al revés, no sé por qué, quizás tiene algo que ver el hecho de ser ambidiestra, no lo sé) formando una especie de espiral. Que sí, ¡¡¡que queda muy chulo!!! Cuando se termine la butter, volvéis a rellenar, y cuando se me estaba acabando la de color amarillo se me ocurrió la "genial" idea de meter la butter chocolateada dentro de la misma manga con los restos de la amarilla. A veces hay que hacer experimentos, si sale mal pues no lo volveremos a hacer, pero tampoco era tan arriesgado, como mucho quedaría un color raro...La cuestión es que no, que el efecto fue chuli, y fui cubriendo los cups hasta que de la manga salía la butter de choco y al final quedaron bastante bien y eso que la manga pastelera y yo no nos llevamos demasiado bien. Hay gente que antes de cubrir da una capa de buttercream con un cuchillo de punta redonda al cup para que quede más bonito, pero yo no lo hice, quizás la próxima vez. ¿Estarán buenos? me preguntaba, bueno, voy a probarlos a ver qué tal, porque después de tanto modificar la receta de la "pobre" Hanna ya no sabía cómo saldría...Pues no, no estaban buenos, ¡estaban alucinantes! Tiernos, jugosos, ricos, la butter bastante decente (¡gracias, bíceps!), en fin, que estoy muy happy y ahora he rebautizado la receta como Cupcakes de fresa y chocolate por hacer un mix de todos los cambios que hice. Ah, pues no, no tenían sabor a fresa...
Si os ha gustado la receta probarla, intentarlo, hacerlo, experimentar, ¡vale la pena!
 Fotico del mordisco, ¡ñam!
Bueno, esto ha sido todo por hoy, prometo seguir investigando para mejorar día a día, aunque equivocarse ¡también tiene su gracia!

 ¡Hasta la próxima!

sábado, 11 de mayo de 2013

CAKE POPS o bizcobolas para principiantes


¡Hola!
¡Qué calor ha hecho hoy!He sudado un montón y me he quitado y puesto el pañuelo mil veces, jiji.
Bueno, ¿ya habéis aprendido a hacer alguna de mis recetas? Son todas facilitas y si yo puedo hacerlo, vosotras/os también, sólo hay que ponerle ganas y tener paciencia si algo no sale bien a la primera. Es muy emocionante ver que algo por fin sale después de tanto esfuerzo y sobretodo observar las caras de nuestros "conejitos de indias" cuando prueban nuestros pasteles y nos dicen que están buenísimos. ¡Genial, genial! Eso es lo que le da a una un chute de energía y fuerzas para seguir experimentando en la cocina. No vale un pastel muy bonito y que luego al cortarlo está más duro que una piedra, o está seco, o insípido, o lo que es peor, ¡crudo! Creerme, sé de lo que hablo...
Llevo muchos años horneando bizcochos, y nunca me han salido igual haciendo la misma receta, ¿por qué será? Me costó mucho descubrirlo, pero al fin me di cuenta de que el problema residía en el horno y en el tiempo de cocción. En otro post os explicaré todo esto más detalladamente y cuáles son las posibles causas de los errores más comunes, y yo, Laura, ¡los he cometido TODOS!, así que estoy bien informada.
Hoy os hablaré de los cake pops, pop cakes, bizcobolas o como queráis llamarlos. Los vi por primera vez en un libro en la biblioteca y me quedé alucinada al ver que preciosas eran. Enseguida pensé Eso tengo que hacerlo yo, la cuál cosa no significaba que me salieran bien, pero tenía tantas ganas, ¡ains!. Luego en la red vi el vídeo de Bakerella y ya no pude esperar más, ¡estaba loca por probar uno!

Vamos con los ingredientes:
  • Un bizcocho normal o de chocolate de unos 800 gr.
  • Palillos largos de madera o de plástico.
Para la buttercream de chocolate:
  • 100 gr de mantequilla blanda.
  • 180 gr de chocolate fundido.
  • 25 ml de leche entera.
  • 5 ml de esencia de vainilla (una cda.).
  • 340 gr de azúcar glass (ya sabéis, comprar en la panadería por quilosssss).
Para la cobertura:
  • 240 gr de chocolate para cobertura (de postre).
  • 3 cucharadas de leche.
  • Sprinkles (dulces de azúcar para decorar) y/o gominolas.

Desmigar el bizcocho, o sea, destrozarlo completamente aunque os de pena, seguro que no os resistiréis y en algún momento no os daréis cuenta y tendréis la boca llena de migas, no me preguntéis qué ha pasado, porque si os pasa ahora, luego ya no sé qué haréis...
Aparte, preparar la buttercream de chocolate batiendo la mantequilla, luego añadimos el azúcar glass y la esencia de vainilla. Derretimos el chocolate en el micro, o al baño María con la leche y la añadimos a la mezcla. Batimos. Esta mezcla tan poco apetitosa (jijiji) la añadimos a las migas que hayan sobrado (jijiji) del bizcocho y entonces amasamos con las manos hasta obtener una masa bastante compacta. Después de chuparos los dedos y lavaros las manos ponemos papel de horno sobre una bandeja y cogemos un poco de la pasta (un poquito más grande que el tamaño de una nuez, yo diría más o menos como una pelotita de golf) y hacemos una bola con la mano y la ponemos sobre el papel de horno. Repetimos el proceso hasta terminar toda la pasta. Metemos la bandeja en el congelador (a ver, si no os cabe la bandeja, podéis utilizar lo que os quepa, la cuestión es que las bolas queden duras para que el palillo las pueda soportar sin que se suiciden). Mientras se van enfriando las bolas (qué mal suena...) cogemos un bol y fundimos el chocolate para la cobertura y vamos añadiendo la leche y mezclamos. Otra opción es meter las bolas en el frigo durante una hora, en el congelador sería unos quince minutos.
Yo recomiendo tener pensado antes de seguir este último paso, dónde colocaremos las cake pops una vez estén bañadas en el choco, porque hasta que se seque el chocolate  aquello no se puede dejar en un plato de cualquier manera porque se estropearía todo y quedaría feo. Si habéis hecho antes algún pastel de chuches (os he dejado varias recetas en otros posts) seguro que tendréis algún sobrante de porexpan. Podéis cortar un rectángulo calculando que os quepan todas y dejando un espacio para que las bolicas no se choquen entre ellas y forrarlo con papel a vuestro gusto. Os quedará un expositor muy mono y no os desesperaréis con los cake pops en la mano sin saber dónde dejarlos. Si no tenéis porex, podéis usar corcho o un vaso o algo similar.
Ahora viene la parte difícil, una vez las bolitas estén frías y más duras (madre mía, ya no sé como hablar...), cogemos un palito, sumergimos la punta en el chocolate y a continuación lo introducimos en una de las bolas (por Diosss...) hasta que más o menos calculemos que el palito esté por dentro hasta la mitad o un poquito más (que no se nos salga por arriba, sino parecerá una banderilla española o un pincho para barbacoa). Y ahora bañáis la bola en el chocolate, hummmmmmmmm, quién fuera bolitaaaa, qué placerrrrr. Bueno, qué me voy de madre, seguramente al levantarla aquello chorreará choco por todas partes. Vale, no sacudáis aquello como si fuera el trapo del polvo, por favor. Bakerella nos explica que con la mano libre debemos darnos unos golpecitos en el brazo ocupado, (entre la muñeca y la altura del codo) y al tiempo váis girando aquello y seguís con los golpecitos hasta que termine de chorrear. Veréis que aquello queda limpio de churretes si tenéis la paciencia de hacer esto. Luego decoramos con los sprinkles que queramos, bolitas brillantes, de colores, fideos de choco, de colores, corazones, en fin, posibilidades miles.
También podéis experimentar con los colores y bañar el bizcochito en chocolate de diferentes colores; yo en este caso tenía unos candy melts de fresa y de naranja y los aproveché.
Finalmente lo pincháis en el corcho, porex o lo metéis donde sea, pero de pie y si hace mucho calor lo metéis en el frigo y si es invierno lo dejáis al aire para que se seque el chocolate.
Vale, os he engañado. Mis cake pops no tienen palo, pero esa era la idea. Bueno, en realidad sí que tenían palo, pero no calculé bien el tamaño de las bolas y se me suicidaron casi todas, así que al final opté por hacerlas sin y meterlas en cápsulas de magdalena y también quedan genial. Y me he enterado de que estas bolas sin palo se llaman cake balls. Yo personalmente veo más lo del palo para los niños, es más infantil, pero la cápsula también sirve y la bola es la misma, o sea, tiene el mismo sabor.
A ver, no tenían palo, eran muy gordas, pero estaban tan buenas que fue una lástima malgastar tantas cápsulas para tan poco rato, jiji...

Así que ya sabéis, si alguna vez tenéis un bizcocho a medias y no sabéis que hacer con él, ¡no lo tiréis!